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Fluoración del agua y la sal

Fluoración
¿Alguna vez en la primaria te pusieron flúor en los dientes? Te haya pasado o no, enseguida te decimos el porqué.

En el agua

El fluoruro es un elemento natural que se encuentra en la tierra, las rocas y el agua tanto dulce como salada. Su nivel en el mundo varía entre 0.1 y 12 partes por millón (ppm).

Aunque las personas no necesitan el fluoruro para su crecimiento y su desarrollo, puede ayudar a prevenir la caries dental. Ello ha motivado su uso en pastas dentales y en el agua potable.

El nivel óptimo de fluoruro para lograr la prevención de la caries dental es de aproximadamente 0.7 a 1.2 ppm.

Tras consumirlo, es absorbido a través del estómago y los intestinos. Los riñones lo eliminan, pero parte de él se incorpora a huesos y dientes.

A falta de mediciones precisas en la población, la exposición al fluoruro se calcula a partir de aspectos puntuales como el agua potable, los alimentos, otras bebidas y la pasta dental que consumen.

Es importante mencionar que la fluoración del agua no contamina el medio ambiente.

No obstante lo anterior, el consumo excesivo de fluoruro también puede relacionarse con efectos adversos sobre la salud. Por ejemplo:

1) Se acumula en nuestra glándula pineal, reduciendo la producción de melatonina, una hormona reguladora muy importante.

2) Fluorosis: daño del esmalte de los dientes.

3) Las comunidades que consumen agua con 3 ppm o más de flúor tienen menores tasas de fecundidad.

 

Para mejorar la evaluación del agua fluorada se requieren:

1) Nuevos y más resistentes biomarcadores de exposición al fluoruro.

2) Métodos estandarizados para la evaluación de la exposición.

3) Mejor información sobre el fluoruro en alimentos, así como su biodisponibilidad.

 

En la sal

El fluoruro de calcio y el fluoruro de sodio se le añaden a la sal de mesa para prevenir la caries dental.

Este método se lleva a cabo porque la sal es un elemento de bajo costo, de fácil explotación y que se encuentra en forma natural y abundante casi en todos los países.

Asimismo, dado que la sal es un ingrediente básico en la alimentación, independiente de los hábitos alimentarios, y que es de fácil distribución incluso en las comunidades más alejadas, los científicos sostienen que es la mejor forma para suministrar flúor.

Por lo tanto, una adición de 200 miligramos de ion flúor por kilogramo de sal es la dosis óptima para prevenir la caries dental, sin riesgo de fluorosis.

Cabe señalar que la sal fluorada no modifica las características propias de los alimentos.

 

Fuentes: Dr. Arvid Carlsson, Premio Nobel (2000); Public Health (Unión Europea); Organización Panamericana de la Salud (OPS)

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